
Esta es su tierra, y no hay razón para que no se comporten con naturalidad, sus raÃces han ido hundiéndose en este suelo generación tras generación, sin necesidad de que vengas de lejos en su busca. En cuanto a los que se fueron de aquà hace tiempo, en su época no existÃa todavÃa la estación de autobuses, y menos aún los coches de lÃnea. Por rÃo, habÃa que tomar una barca cubierta de esteras; y por tierra, alquilar una carreta. Si realmente uno no tenÃa dinero, sólo podÃa contar con sus suelas. Ahora, todos los que aún tienen un soplo de vida regresan, incluso desde la otra orilla del PacÃfico, ya sea en utilitario o en coche de lujo con aire acondicionado. Algunos han hecho fortuna, otros se han hecho famosos, otros no son nada, pero han envejecido y quieren volver. Al aproximarse al final de la vida, ¿quién no siente nostalgia por su tierra?
Gao Xingjian en La montaña del alma (1990)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

Citas similares

Es la historia de una generación perdida, de una Italia perdida. Antes la gente tenÃa ganas de vivir, de conocer a las personas, de comunicarse, habÃa libertad para soñar. Ahora todos se encierran en sus casas y en sus coches.
Anita Ekberg en entrevista por «La Repubblica» (2010)
Añadido por Dan Costinaş
1 comentario - ¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


En FilosofÃa habÃamos hecho una cosa que llamábamos «tomas de cátedra»... Intentábamos convencer a algunos catedráticos y claro, unos se dejaban y otros no. Algunos se fueron y a otros los echamos...
cita de Fernando Savater
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

Vuestros huesos
Voy a evitar la tierra recientemente cavada,
para no entrar en sus vientres y tocar
las bandadas de huesos que no son vuestras.
Voy a evitar la tierra húmeda, como si evitase
los pastos llenos de tinieblas.
Voy a acercarme a orillas de las aguas
y sentarme a la puerta oculta del crepúsculo,
lejos de los caminos que van a todas partes.
Pero ya tengo que ir otra vez
y voy a ponerme de nuevo el escudo aplanado.
Por aquà han pasado los caracoles,
por allá los hermanos-cangrejos
han tirado de sus cuerpos truncados.
¿Por dónde tengo que ir
para poder volver a vuestros huesos?
poema de Andrei Langa
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Hamlet: El emperador César, muerto y hecho tierra, puede tapar un agujero para estorbar que pase el aire... ¡Oh!... Y aquella tierra, que tuvo atemorizado el orbe, servirá tal vez de reparar las hendiduras de un tabique, contra las intemperies del invierno...
réplica en Hamlet, Acto V, Escena 1 de William Shakespeare (1599), traducido por Inarco Celenio
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan...
Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan,
hay ojos que rÃen -risa placentera,
hay ojos que lloran -con llanto de pena,
unos hacia adentro -otros hacia fuera.
Son como las flores -que crÃa la tierra.
Mas tus ojos verdes, -mi eterna Teresa,
los que están haciendo -tu mano de hierba,
me miran, me sueñan, -me llaman, me esperan,
me rÃen rientes -risa placentera,
me lloran llorosos -con llanto de pena,
desde tierra adentro, -desde tierra afuera.
En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.
poema de Miguel de Unamuno
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

Vive en un edificio elegante, aunque tengas que alquilar una habitación en el ático, donde te puedas codear con personas ricas y de éxito en los pasillos y ascensores. Frecuenta los cafés de lujo, aunque sólo puedas tomar sus bebidas a pequeños sorbos. No tardarás en darte cuenta de que mucha gente con dinero se siente muy sola.
cita de Aristóteles Onassis
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

Gigi L'amoroso
Ya llega Gigi l'amoroso, por donde va con su mirar hace caricias.
Gigi l'amoroso, conquistador y seductor repartiendo delicias.
Es fiesta cada vez que canta él: Zazar, Luna caprese, O sole mio.
Gigi Giuseppe pero todo el mundo le llamaba Gigi el cariñoso, traÃa locas a las mujeres,
a todas la mujeres, a la del panadero que cerraba la tienda los martes para...,
a la del notario una santa que nunca habÃa faltado a su marido,
ni con el pensamiento y la viuda del consejal que no llevaba luto porque no le sentaba bien el negro.
A todas y a mÃ, hasta que un dÃa llegó una americana perdió la Tramontana,
y le propuso irse a Hollywood, porque ahà tu serás el más guapo galán,
le repetÃa ya sin respirar.
Con que gran emoción, todas en la estación, sacamos los pañuelos en el adiós
y rezamos por él por que viera también América rendida sus pies.
Y cuando allá llegó a todas les gustó. Ya llega Gigi l'amoroso, por donde va con su mirar hace caricias,
Gigi l'amoroso conquistador y seductor repartiendo delicias.
Pues nada mas llegar ya les cantó: Zazar, Luna caprese, O sole mio,
Mucho tiempo pasó desde que se marchó, No "news" son buenas "news"
se llegó a decir, nuestra vida cambio la alegrÃa se fue, vivimos solo por sobrevivir.
Y a pesar de saber que está lejos de aquÃ, a veces nos parecer oÃr su voz y un suspiro
también que nos llega de ahà volando en su nostálgica canción.
Conquistador y seductor con sus caricias. Gigi. ¿Gigi estas ahà escondido?,
¿no te ha ido bien por allá eh? Pero Gigi que pensabas llegar a caso a ser
Gigi el americano, ma Gigi a quién se le ocurre, tú eres Guiseppe Fabrizio,
Luca Santini y eres napolitano. "Corleone che è arrivato Gigi, che è arrivato Gigi dall'America"
¿Oyes, les oyes Gigi?, es tu público, no te vayas están todos aquÃ,
han debido reconocerte en la estación, Gigi canta, canta Gigi canta para ellos,
canta para mÃ, que no he sabido nunca mas que hablar. Venga, canta eso Gigi, eso bravo.
"Carmela lo sai che è arrivato Gigi dall'America, Rosalina senti che è arrivato Gigi da Hollywood.
Te lo dico io, ma si non mi credi...".
canción interpretada por Dalida, música de P. Sebastian, Gefingal
Añadido por Simona Enache
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Es evidente que existen otros mundos, eso seguro; pero, como ya he dicho muchas veces, esos otros mundos están en el nuestro, residen en la tierra y precisamente en el centro de la cúpula del Museo DalÃ, donde está todo el nuevo mundo insospechado y alucinante del surrealismo.
cita de Salvador DalÃ
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

Tierra, aire, agua, fuego: principios de la vida; biodiversidad: principio de la riqueza de la vida.
cita de Karla Sanabria
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que de los desagradecidos está lleno el infierno. Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón; y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando éstos no bastan, las publico; porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensará con otras, si pudiera; porque, por la mayor parte, los que reciben son inferiores a los que dan; y asÃ, es Dios sobre todos, porque es dador sobre todos, y no pueden corresponder las dádivas del hombre a las de Dios con igualdad, por infinita distancia; y esta estrecheza y cortedad, en cierto modo, la suple el agradecimiento. Yo, pues, agradecido a la merced que aquà se me ha hecho, no pudiendo corresponder a la misma medida, conteniéndome en los estrechos lÃmites de mi poderÃo, ofrezco lo que puedo y lo que tengo de mi cosecha.
Miguel de Cervantes Saavedra en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Shakespeare
Shakespeare creó el mundo en siete dÃas.
En el primero hizo el cielo, los montes y los abismos del alma.
El segundo dÃa hizo los rÃos, mares, océanos
Y demás sentimientos ---
Y se los ofreció a Hamlet, Julio César, Antonio, Cleopatra y Ofelia,
A Otelo y a otros,
Para que los dominaran ellos y sus descendientes
Por los siglos de los siglos.
El tercer dÃa congregó a todos los hombres
Y les enseñó los gustos:
El gusto de la felicidad, del amor, del desconsuelo
El gusto de los celos, de la gloria, y siguió asÃ
Hasta que se acabaron todos los gustos.
Luego aparecieron unos indivÃduos que habÃan llegado tarde.
El Creador les acarició, compasivo la cabeza,
Y les dijo que no les quedaba otra cosa sino hacerse
CrÃticos literarios
Y contestar su obra.
Reservó el cuarto y el quinto dÃa para la risa.
Soltó a los bufones
Con sus cabriolas
Y dejó a los reyes, emperadores
Y a otros infelices que se divirtieran.
El sexto dÃa resolvió algunos problemas administrativos:
Urdió una tempestad,
Y enseñó al rey Lear
A llevar corona de paja.
Quedaban unos cuantos desechos tras la Creación
Con los que forjó a Ricardo III.
El séptimo dÃa se dedicó a comprobar si le quedaba algo por hacer.
Los directores de teatro ya tenÃan la tierra llena de carteles,
Y pensó Shakespeare que tal vez merecÃa después de toda su fatiga
Ser simple espectador por una vez.
Pero antes de nada, puesto que estaba cansado sobremanera,
Se fue a morir un rato.
poema de Marin Sorescu, traducido por Catalina Iliescu
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Si Tú Me Olvidas
Quiero que sepas
una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otońo en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leńa,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeńos barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raÃces,
piensa
que en ese dÃa,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raÃces
a buscar otra tierra.
Pero
si cada dÃa,
cada hora
sientes que a mà estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada dÃa sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mÃo, ay mÃa,
en mà todo ese fuego se repite,
en mà nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los mÃos.
poema de Pablo Neruda
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Pienso que si existiera un Dios, habrÃa menos maldad en esta tierra. Creo que si el mal existe aquà abajo, entonces fue deseado asà por Dios o está fuera de sus poderes evitarlo. Ahora, no puedo temer a un Dios que es o malicioso o débil. Lo reto sin miedo y me preocupan un comino sus rayos.
cita de Marqués de Sade
Añadido por Simona Enache
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Torno a mi propósito referente a la Tierra de Gracia, al rÃo y lago que allà hallé, tan grande que más se le puede llamar mar que lago, porque lago es lugar de agua, y en siendo grande se le llama mar, por lo que se les llama de esta manera al de Galilea y al Muerto. Y digo que si este rÃo no procede del ParaÃso Terrenal, viene y procede de tierra infinita, del Continente Austral, del cual hasta ahora no se ha tenido noticia; más yo muy asentado tengo en mi ánima que allà donde dije, en Tierra de Gracia, se halla el ParaÃso Terrenal.
cita de Cristóbal Colón (1498)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Asà pereció, en el octavo lustro de su vida el más grande poeta, que nació y nacerá alguna vez, quizás, la tierra rumana. Aguas secarán en su lecho, y sobre su lugar de entierro se levantará algún bosque o alguna fortaleza, estrellas desaparecerán en la lejanÃa, hasta que nuestra tierra recogirá todas sus savias y las levantará en el tubo delgado de otra azucena con la fortaleza de esos perfumes.
George Călinescu en La vida de Mihai Eminescu (1932)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


El arte está ligado a lo que no está hecho, a lo que todavÃa no creas. Es algo que está fuera de ti, que esta más adelante y tu tienes que buscarlo. De otra manera, uno estarÃa todo el tiempo repitiéndose.
cita de Eduardo Chillida
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

En los pasos que no di ©
En los pasos que no di
fueron quedando las promesas
que siempre quise cumplir;
quise volar y el silencio hecho tiempo
dueño de todos los momentos
se hizo muro insuperable
donde sólo las anónimas sombras
–anárquicas en su fe- llegaban
y mirándome, desafiantes desaparecÃan.
En los pasos que no di
los cuerpos fueron quedando sin abrazos,
y las caras –pintadas con el asombro de la bruma-
no decÃan nada, perdieron la voz…
… perdieron la vida;
el silencio lo fue todo
y el mÃo quedó sin dueño
en el universo donde sólo existe el pasado,
porque el mañana también habÃa que inventarlo.
En los pasos que no di
se confundieron los murmullos,
y el canto alegre que llevaba la mañana
se hacÃa esperar…
… y no llegaba;
miraba entre las montañas,
y buscaba entre las olas;
me dejaba arrastrar por el viento
sintiendo los aromas imposibles
de lo que nunca –eterna duda- quizá sucedió.
En los pasos que no di
…acaso para siempre me perdÃ.
©Jpellicer
poema de Juan Antonio Pellicer (junio 2014)
Añadido por anónimo
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


El hombre ha hecho de La Tierra un infierno para los animales.
cita de Arthur Schopenhauer
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa.
cita de Omar Khayyam
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!


Cuando salÃa para la escuela, también mi madrastra se sinceró conmigo. Estábamos a solas, en la entrada de casa y me dijo que en aquel dÃa tan triste para todos nosotros esperaba "contar con un comportamiento adecuado" por mi parte. No sabÃa qué responderle, asà pues no dije nada. Quizá haya interpretado mal mi silencio, porque continuó diciéndome que no habÃa querido herir mi sensibilidad y que sabÃa que su advertencia era, en realidad, innecesaria. Estaba segura de que yo, un muchacho de quince años, era perfectamente capaz de calibrar la "gravedad del golpe que habÃamos recibido"; ésas fueron sus palabras. Asentà con la cabeza y vi que con eso le bastaba. Entonces, hizo un gesto con la mano, y temà que fuera a abrazarme. No lo hizo, se limitó a soltar un largo y profundo suspiro entrecortado. Me di cuenta de que sus ojos se ponÃan húmedos; me sentà incómodo. Después, me dejó ir. Fui andando desde la escuela hasta el almacén. Era una mañana limpia y tibia para ser el principio de la primavera. Hubiera podido desabrochar mi abrigo, pero desistÃ: la ligera brisa podÃa haber hecho que las solapas hubieran ocultado de manera antirreglamentaria mi estrella amarilla.
Imre Kertész en Sin destino (1975)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!
