Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
cita de Charles Dickens
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

No hay ningún comentario todavía.