Cuando a un americano se le pone una idea en la cabeza, nunca falta otro americano que le ayude a realizarla. Con sólo que sean tres, eligen un presidente y dos secretarios. Si llegan a cuatro, nombran un archivero, y la sociedad funciona. Siendo cinco se convocan en asamblea general, y la sociedad queda definitivamente constituida.
Julio Verne en De la Tierra a la Luna (1865)
Añadido por Dan Costinaş
¡Comentar! | ¡Votar! | ¡Copia!

No hay ningún comentario todavía.